Percepciones. Simplemente SI | La percepción en la interrelación

la percepción en la interrelación

La percepción en la interrelación

Un día precioso, el cielo en tonos morados, naranjas y amarillos; el mar plàcidamente azul. Decides hacer una foto y compartir este momento con personas que quieres y que crees que lo apreciaran. Envías la foto con una frase tipo «a que es una imagen preciosa y un cielo increíble? 

Una de ellas te contesta con un simple si.

Podrías no darle más importancia y pensar “vaya, si que es escueta hoy”.

Pero, aunque quieras a la gente, con algunas has tenido y sigues teniendo rifirrafes, así que si ella es una de estas personas,  la cosa podría ir de otra manera

Y empieza la película mental… pensamientos que se disparan y desbordan sin control;  “¿cómo que un simple sí? ¿tan poco le importo que no se ha entretenido ni un segundo en ver qué me había impactado tanto? ¿ o es que, cómo siempre, está tan metida en sus historias que no guarda ni un espacio para compartir nada con nadie más?, etc,etc,etc. 

Y entonces aparecen las emociones, la tristeza, el enfado, hasta el rechazo.

Y si lo dejas así, las experiencias dolorosas con esa persona ser irán acumulando y la desconfianza y el resquemor aumentaran.

Pero quizás algo has aprendido con los años, y se te ocurre que antes de montarte una película mejor se lo podrías preguntar claramente. Por ejemplo con un ¿cómo es que has sido tan breve en tu respuesta? o bien, «me ha sorprendido lo breve de tu respuesta, ¿estás liada?»

Y he aquí una posible contestación «era un mensaje tuyo así que lo abrí, vi que era una imagen muy bonita pero me pilló en la calle con prisas, así que no me entretuve en la respuesta. Pensaba comentarla más tarde».

Cómo hayas percibido  su reacción provocará un tipo de respuesta u otra. La información puede estar incompleta, pero sin darnos cuenta hemos hecho de fiscal, de juez y sentenciamos. 

Una “sentencia emocional” tras otra, de este tipo,  nos puede acabar saliendo caro a la larga.